No hay mejor regalo para nuestros hijos que los viajes, pues les abren distintas puertas para conocer otras experiencias, paisajes, lugares, historias, personas, lenguas, comidas y formas de vivir. Comparte con ellos el placer de viajar y la experiencia que representa escoger un destino en el mapa para conocerlo.

Lonely Planet, el sitio que publica las mejores guías para el viajero independiente y que son reconocidas por su fiabilidad y rigurosa información, realizó una lista de algunos de los mejores lugares para viajar con niños y la compartimos contigo:

Finlandia, “el sueño de todo niño” 

Este país es la Tierra de Santa Claus, un lugar pensado para las familias con distintas clases de propuestas y servicios para que el viaje resulte cómodo e interesante para todos. Entre las experiencias que podrán disfrutar, se encuentra la practica del piragüismo, recoger frutas del bosque, patinar en el mar helado, viajar en pulkka (trineo) y practicar esquí de fondo en Paloheinä en invierno. También se puede alquilar una manada de perros, renos de tiro o una motonieve para cruzar extensiones nevadas y rentar una cabaña en algún lago.

Pero el principal atractivo, es el de visitar el pueblo de Santa Claus en Napapiiri, Rovaniemi, su oficina de correos para echar las cartas de Navidad, conocer la cueva donde los elfos elaboran galletas de jengibre y visitar el parque temático de Moominworld dedicado a los trolls.

Bélgica, “el ocio activo”

Chocolate, papas fritas y cómics hacen de Bélgica un lugar muy atractivo para chicos y grandes. Una experiencia inolvidable, será el recorrido en barco por los canales de Brujas y Gante, o bien la opción de un recorrido en kayak por los ríos Outhe, Semois o Lesse.

Además Bruselas es la capital del cómic y hay exposiciones permanentes sobre los personajes de los Pitufos y Tintín, y también mucho arte urbano que homenajea al cómic. En Lovaina la Nueva pueden visitarse el Musée Hergé, que está dedicado a Tintín, el capital Haddock y el profesor Tornasol.

Tailandia, “como Robinson Crusoe”

Este país es un reino absolutamente mágico para las familias. A los niños les gustarán especialmente islas como Koh Samui, Koh Samet, Koh Pha-Ngan o Koh Phi Phi, en el Parque Nacional Marino de Ang Thong, porque son perfectas para jugar a sobrevivir como un náufrago. Para ir con niños son también recomendables las islas frente al Parque Nacional Marino de las Islas Similan, donde pueden verse tiburones ballenas entre enero y abril.

 

Costa Rica “de camino a la aventura”

Aquí podrás jugar a ser Tarzán en medio de la selva, ver un volcán de cerca, nadar con los peces o admirar flores increíbles .

Este país tiene todos los aspectos prácticos que los padres agradecen y una población amante de los niños. Es el mejor destino familiar de toda Latinoamérica, donde los niños disfrutarán de unas aventuras dignas de Indiana Jones: por ejemplo, cruzar una pasarela a lo largo de la zona de observación en la humeante y burbujeante caldera volcánica del Parque Nacional Volcán Póas. O realizar una excursión entre las copas de los árboles por puentes colgantes, plataformas y tirolinas, o un recorrido espectacular en tren por la Reserva Bosque Nuboso Monteverde.

Kenia, Tanzania o Sudáfrica, “para hablar con los animales”

Kenia es un legendario destino de safaris y las muchas especies de animales diferentes que campan por estos paisajes absolutamente de ensueño dejarán a los niños boquiabiertos. Además, los guías masáis añadirán un toque mágico a la experiencia. Y una vez vistos los parques y las reservas, hay que reunir a toda la familia y dirigirse a las playas del océano Índico. Las grandes reservas del sur (Masái Mara, Tsavo y Amboseli, con el Kilimanjaro de fondo), son los parques que brindan las condiciones más propicias para ver a los animales, de ahí que sean los más visitados.

Escocia, “caballeros y princesas”

A los niños les fascina la magia de Escocia, una tierra de castillos encantados donde los monstruos se zambullen en los lagos. Quedarán encantados con el misterio de los páramos y acantilados, y con la belleza de un paisaje natural que se presta a todo tipo de actividades. Por ejemplo, recorrer el laberinto de calles medievales y pasajes subterráneos del centro de Edimburgo, acompañados por un guía vestido como en el s. XVII. O adentrarse en castillos encantados como el de Culzean (con su fantasmagórico gaitero), el de Glamis (hogar de la Dama Gris) y el de Fyvie (donde se aloja la Dama Verde).

Dinamarca, “para descubrir el mundo de Andersen”

En la tierra de Hans Christian Andersen la fiesta para los niños está servida y existen secciones infantiles en los mejores museos, además de muchas atracciones por todas partes. La familia puede disfrutar de salidas en bicicleta por todo el país o seguir el rastro de los vikingos en barcos que exploran los numerosos fiordos e islas.

Los niños disfrutarán muchísimo explorando en coche de caballos el casco antiguo de Aarhus, acercándose al parque de atracciones del Tivoli, en Copenhague, o conociendo el barrio de Andersen en su natal Odense, con calles adoquinadas flanqueadas por cautivadoras casitas, en una de las cuales está el Museo Hans Christian Andersen.

Una de las mejores experiencias es visitar Legoland, el original parque de atracciones construido con las famosas piezas de Lego que está asentado en Billund.

Túnez, “en busca de ídolos”

En Túnez los niños disfrutan visitando pueblos y escenarios de “La guerra de las galaxias: La amenaza fantasma”. Los hoteles de la costa tunecina dan a los niños más pequeños una cálida bienvenida a sus numerosas y soberbias playas. Los niños más grandes pueden vislumbrar un Túnez más aventurero en las dunas del desierto y visitar el famoso decorado de “La guerra de las galaxias”en las casas bereberes construidas bajo tierra en Matmata. A los niños les encantará dormir en un hotel troglodita, y disfrutarán mucho en el Sidi Driss Hotel, la casa de la niñez de Luke Skywalker en la saga.

Las localizaciones de “La guerra de las galaxias” están cerca de Tozeur, incluido el pueblo de Mos Espa (Ksar Hadada), que se construyó para filmar “La amenaza fantasma”. También se reconocerán las dunas del desierto Tatooine (Onk Djemel), el cañón Tatooine (Sidi Bouhlel), el desierto Tatooine y la casa de los Lars (Chott el-Djérid), donde Luke fue arrestado delante de un cráter.