Por: Jorge Álvarez / Para nuestra vecina, la escritora Tere Garza, la actitud ante la vida, hace la diferencia entre la clase de vida que uno quiera tener. El dolor existe, pero el sufrimiento es opcional. A pesar de haber atravesado por experiencias muy  difíciles, Tere supo sobreponerse y canalizar sus historias en un libro.

Tere siempre fue una profesora de educación primaria, que dedicó a la docencia, 40 años de su vida y nunca pensó en escribir un libro. “Fueron las situaciones de mi propia vida, las que me llevaron a hacer una autobiografía. Tuve un accidente en el que me fracturé las dos piernas y ahí tomé la decisión de escribir mi historia”.

Nuestra vecina comenzó a dar clases en un kínder cerca de su casa, en San Mateo y posteriormente en el Instituto Ptolomei duró dando clases nueve años. “Después trabajé como Directora Técnica de Yeshiva Keter Torah, un colegio de la comunidad judía, cuando enviudé, porque mataron a mi esposo, hace 27 años. Me quedé con dos hijos varones, uno de 15 años y otro de 13. Esas son las historias que cuento en el libro; invito a los lectores a tener una buena actitud ante cualquier situación de vida, por más difícil que esta sea”.

 

Nuevos horizontes y retos

Después de 10 años de haber enviudado, Tere tenía 39 años y sus hijos –estudiaron una carrera universitaria y uno estudió para ser abogado y el otro publicista. “Eduqué a mis hijos, para ser hombres de bien. Fue entonces que se dio una nueva oportunidad y escuchó a sus amigos, que le aconsejaron rehacer su vida y buscar una nueva pareja. “Un amigo, me aconsejo buscar en Internet y encontré a un doctor veterinario. Una excelente persona; nos casamos y duré casada 10 años con él. Viajamos, nos divertimos, todo el mundo lo quería mucho y a los 10 años, falleció de un infarto. No podía dar crédito de lo que me pasaba”.

Estas experiencias, fueron muy fuertes para Tere, sin embargo, siguió adelante y en el camino encontró a Jorge, su último esposo. “Llevamos siete años juntos, mis hijos lo quieren mucho y los nietos le dicen abuelo. Es un hombre que me ha dado su tiempo cariño y amor. Comparto mi vida con él y nos encanta viajar por todo el mundo. Me siento una mujer afortunada, porque Dios ha puesto en mi vida, hombres maravillosos”.

Por si fuera poco, Tere tuvo la capacidad de sobreponerse a esas adversidades y contar su historia en el libro que escribió: “Un orgasmo explosivo.. hasta las lágrimas”. El título es una metáfora de todo aquello, que te puede llevar “al límite del éxtasis, en cualquier situación. ¿Vas a vivir el resto de tu vida llorando? O te atreves y sigues viviendo con alegría. Nuestra única misión es ser felices, atrevámonos a ser lo que queramos”. Actualmente Tere toma clases de baile y está planeando escribir su segundo libro.

La profesora retirada, tardó cinco años en escribir sus memorias y lo presentó el año pasado en el Ágora del Parque Naucalli. El libro lo puedes encontrar en librerías como Gandhi y El Sótano.