Por: Jorge Álvarez / Ilustraciones de “Las Bicicletas y sus Dueños”: Maru Sandoval.

Nuestro vecino de Satélite es comunicólogo de profesión, especializado en periodismo musical y cultural, escritor, publicista, ha colaborado para diversos medios de comunicación, administra junto con su mejor amigo, el “Sr. Galleta”, la página de Facebook “Todos Somos Satelucos” y cuando no está escribiendo, pasa la mayor parte de su tiempo, arriba de una bicicleta. 

Desde que empezó su vida profesional, Rogelio ha mantenido un pie dentro del periodismo y otro en la publicidad. Actualmente colabora en el periódico La Razón y tiene una columna llamada “Canción # 6”, en el suplemento “El Cultural”.

Nuestro entrevistado nos abrió las puertas de su casa y desde que uno cruza el umbral, su amor por la música y en especial por el rock, se percibe en su hogar. “También me gusta el blues, el jazz, la música barroca, romántica y gregoriana y además la electrónica. Desde que era niño, la música ha tenido un papel protagonista en mi vida. Mi papá escuchaba muy buena música y yo crecí escuchando el radio a todo lo que daba, en los setentas y ochentas. Soy un fanático; la colecciono, documento, investigo y escribo acerca de ella”.

Para Rogelio, existe una mística del “caza discos”, término que aplica para todos aquellos que crecimos en los ochentas o antes y que teníamos que hacer lo necesario para encontrar el disco o la canción que buscábamos.

Gran parte de ese amor por la música que Rogelio tiene, se lo debe a José Agustín, el máximo exponente de la llamada “literatura de la onda”, por toda la influencia que tuvo en él con sus escritos. Incluso cuando era universitario, nuestro vecino tuvo la oportunidad de conocerlo y entrevistar al “Rey del rock escrito”, como él lo llama, en una aventura que parece de road movie y que dejó plasmada en una artículo que hizo para la revista Yakonic (“La deuda con el Rey del rock escrito”, 19 de agosto de 2017, Yakonic. http://www.yaconic.com/jose-agustin-el-rey-del-rock-escrito/.)

“Las Bicicletas y sus Dueños”

Satélite ha definido a Rogelio en su manera de ser y en lo que hace. “Yo me la pasaba en la bicicleta, porque era el único medio de transporte que tenía para moverme y sigue siendo mi medio de transporte favorito. Me gustaba hacer BMX, en las rampas frente al Cine Apolo, en las Marinas. Siempre me he subido a las bicis para liberarme”.

La carencia de una oferta y de difusión cultural, motivó a Rogelio a buscar manifestaciones artísticas y culturales de su interés, afuera del suburbio y específicamente en la CDMX. Esta suerte de hambre cultural, llevó a Rogelio y al “Sr. Galleta” a crear un fanzine punk llamado “Picahielo”, que se hacía en Satélite.

Rogelio ha vivido algunos de los mejores momentos de su vida arriba de una bicicleta. Por esta razón en su primer libro, “Las Bicicletas y sus Dueños”, habla de las grandes anécdotas e historias de personajes famosos, como Albert Einstein, Albert Hofmann o Carl Sagan y sus bicicletas. El libro está ilustrado magistralmente por Maru Sandoval y todos los ciclistas de corazón deberían de leerlo alguna vez.

“Zig-Zag”

El escritor considera que estamos viviendo en una época privilegiada de la historia, para hacer periodismo musical, pues poco a poco han ido muriendo los grandes iniciadores del rock y han surgido nuevos grupos y propuestas. Todos estos acontecimientos son susceptibles de documentarse y de que Rogelio los registre de algún modo, para que sean asequibles para las nuevas y futuras generaciones.

Él colaboró por 14 años en la revista de rock “La mosca en la pared” en una columna llamada “Las semillas del mal”, que posteriormente se transformaría en “Zig-Zag”. En esta colaboración siempre escribió acerca de “música, substancias, mujeres, viajes físicos y netafísicos, libros, conciertos, bicicletas, pintura, grupos de rock, publicidad, personajes, lugares, ocio, soledad y basura”. La columna se volvió itinerante y apareció en otras publicaciones como “Milenio Diario”, “Replicante” y “Marvin”. Finalmente, después de 18 años, Rogelio hizo una antología con todos estos textos y creó su último libro: “Zig-Zag, Lecturas para fumar”.

Actualmente, Rogelio trabaja en la segunda parte de su libro de “Las Bicicletas y sus Dueños” y en un libro de cuentos.