Por: Jorge Álvarez / Nuestro vecino Carlos Mercenario Carbajal es un atleta retirado de alto rendimiento que se especializó en la disciplina de la marcha atlética y que conquistó cientos de victorias, incluyendo una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Acompáñanos a descubrir su historia y sus mejores consejos para que en el 2018 seas capaz de cumplir la meta que te propongas. 

Carlos destacó en su disciplina deportiva desde sus inicios, cuando era muy joven, a los 15 años y hasta su retiro profesional a los 29 años. Fue el primero en obtener el triunfo en la Copa del Mundo en las carreras de 20 kilómetros y de 50 kilómetros, en 1993. Y hasta la fecha, su amor y trabajo a favor del deporte sigue rindiendo frutos. También ha sido entrenador deportivo, comentarista y patrocinador de deportes, director deportivo de varias instituciones y conferencista. Incluso, recientemente concluyó una Licenciatura en Acondicionamiento Físico y Recreación y comenzó a estudiar la Maestría de Ciencias Aplicadas al Deporte.

¡En sus marcas, listos… fuera!

Para el atleta, el deporte forma y educa al individuo, pero sobre todo te otorga una sensibilidad diferente a los demás, ya que se puede utilizar las enseñanzas que proporciona el practicarlo, para la vida cotidiana. “El reto que tengo ahora, es vivir con las enseñanzas que me dejó el deporte, de disciplina y competencia. Se han convertido en un estilo de vida, no solo en lo mental y lo físico, sino también en el aspecto espiritual”.

Nuestro entrevistado nos dijo que está orgulloso de sus orígenes y que siente mucha gratitud por el apoyo que su familia, amigos y entrenadores le han demostrado. Cuando era niño, su papá lo llevaba a pasear a Chapultepec y lo subía a un trenecito; pero en lugar de sentarse a esperarlo, corría a su lado y así le dio el gran ejemplo del deporte. Su entrenador y mentor, fue Jerzy Hausleber, un atleta polaco, nacionalizado mexicano, al que se le considera el padre de la marcha atlética en México.

Los sitios ideales para vivir

Carlos tiene más de 25 años viviendo en Naucalpan, pero creció en una colonia aledaña al Comité Olímpico Mexicano (CDOM). “Me brincaba la barda, hasta que alguien me orientó para que mis papás me inscribieran para practicar algún deporte, que en ese momento fue el waterpolo y también jugaba futbol americano. Después del waterpolo comencé a practicar atletismo, corría y hacía marcha”. Al principio no le llamaba mucho la atención, pero alguien le dijo que era muy bueno en esta disciplina y decidió dedicarse en cuerpo y alma a la marcha atlética. “Tuve mis dudas, porque la marcha es un deporte muy demandante. El tiempo y esfuerzo para tener éxito en este deporte es tremendo. Pero al saber que Ernesto Canto y Raúl González fueron los campeones mundiales en sus categorías y eran mexicanos, me sentí orgulloso al saber que era un deporte de ganadores y seguí con mis metas”.

Consejos de un triunfador

  • – Hay que enseñarle a los niños y jóvenes los valores que nos da el deporte. La competitividad y la disciplina son esenciales, pero el deporte no debe de ser impuesto a la fuerza. Hay que formar mexicanos sanos física y mentalmente; el realizar ejercicio, evita conductas autodestructivas como las adicciones. Debemos fomentar la salud en nuestros hijos, motivándolos a que “jueguen” al deporte. El aspecto lúdico del ejercicio es esencial.
  • – Los resultados dependen de ti y de nadie más, aunque practiques una disciplina de equipo.
  • – Cuando te propones algo con verdadera dedicación, es difícil no tener éxito.
  • – No permitas que nadie te diga que no puedes hacer las cosas, ni siquiera tu familia.
  • – Hay que proponerse metas, pero especialmente no hay que tener miedo de realizar nuestros sueños.

Legado saludable

Gracias a su ejemplo, los hijos de Carlos, Kamila y Carlos Emiliano, practican Flag Football, también conocido como “Tocho Bandera” y Marcha Atlética, respectivamente. Carlos Emiliano, a sus dieciséis años, decidió seguir los pasos de su papa. Es triple medallista dorado en Olimpiada Nacional, en 10 kilómetros de caminata y se prepara para representar a México en el mundial de la especialidad a realizarse en Nairobi, Kenia.

Carlos y su hijo Carlos Emiliano.

“Sentí que podía ser alguien”

Una anécdota curiosa, es que cuando el atleta competía y hasta la fecha, repite a manera de “mantra”, éste fragmento de la canción de Tracy Champan, “Fast Car”:

“…And I had a feeling, I could be someone, be someone, be someone”.

La traducción sería: “…Y tuve un sentimiento, sentí que podía ser alguien, ser alguien, ser alguien”. Lo más importante para Carlos siempre ha sido el hecho de que debes de esforzarte por ser alguien. Los personajes que más admira son Nelson Mandela, Martin Luther King y la Madre Teresa de Calcuta.

¿A qué sabe el triunfo?

El gran deportista, compartió con nosotros el sentimiento que tuvo cuando cruzó la meta en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992: “La victoria es un bálsamo increíble; esa sensación le dio sentido a que todo el esfuerzo que hice y todo lo que tuve que dejar para estar ahí, valieron la pena. Fueron cuatro horas de competencia en las que se resumieron muchos años de trabajo, muchos pasos, heridas, ampollas, talones que sangraron y uñas moradas. Ahí me di cuenta de la capacidad que tiene el ser humano para alcanzar sus metas”.

Planes para el futuro

Nuestro vecino quiere seguir consolidándose como un conferencista muy preparado. “Aquí he aprendido que el buen juez por su casa empieza: si he promovido el deporte de mi país, estado y municipio, ahora tengo la oportunidad de hacerlo por mi localidad, como Director del Deporte de la Asociación de Colonos de Ciudad Satélite (ACCS), gracias a la invitación que me hizo el presidente de la asociación”. En su actual cargo, ha promovido las clases de Tae Kwon Do y acaba de realizar distintos convenios con las federaciones de Tenis y de Esgrima. “Próximamente impartiremos clases de basquetbol”, concluyó.